domingo, 14 de noviembre de 2010

Después de todo un domingo rodeada de libros, apuntes, mates y cigarrillos, cuando pensé que no iba a suceder nada grandioso ni placentero, nada que me haga irme a la cama con una sonrisa, me di cuenta que todavía hay gente linda que se acuerda de mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario