TODO PASA
lunes, 27 de diciembre de 2010
domingo, 12 de diciembre de 2010
Develada. No puedo dormir. Me acuesto, cierro los ojos, hago fuerza para mantenerlos cerrados y nada.
Ya tomé mi té, cociné, fumé, mire tele, fotos, videos. Y nada, no hay caso.
Mañana es lunes, mejor dicho hoy ya es lunes, el peor día de la semana. Pienso que falta tanto para el fin de semana y me deprimo. Pienso que en cinco horas me tengo que levantar para volver a mi rutina laboral y mas me desvelo.
Sigo pensando porqué me llamaste. Sigo tratando de entender porque cuando ya estabas a punto de ser nada en mi presente, te convertiste en un "casi todo" otra vez. Hubiese preferido tu silencio, hubiese preferido que sigas ahí, sumergido en la nebulosa de la desaparición, como lo hiciste hasta ahora.
Había logrado dejar de pensarte, de buscarte en los lugares que íbamos juntos, en los lugares que solés habituar. Había logrado olvidarme tu voz, de tus chistes, de tu risa. Y todo volvió a empezar.
Y a pesar de que ya entendí, a pesar de que los hechos demuestran como son las cosas, que lo "nuestro" va a seguir siendo nada, te sigo pensado, recordando, pero no esperando.
Ya tomé mi té, cociné, fumé, mire tele, fotos, videos. Y nada, no hay caso.
Mañana es lunes, mejor dicho hoy ya es lunes, el peor día de la semana. Pienso que falta tanto para el fin de semana y me deprimo. Pienso que en cinco horas me tengo que levantar para volver a mi rutina laboral y mas me desvelo.
Sigo pensando porqué me llamaste. Sigo tratando de entender porque cuando ya estabas a punto de ser nada en mi presente, te convertiste en un "casi todo" otra vez. Hubiese preferido tu silencio, hubiese preferido que sigas ahí, sumergido en la nebulosa de la desaparición, como lo hiciste hasta ahora.
Había logrado dejar de pensarte, de buscarte en los lugares que íbamos juntos, en los lugares que solés habituar. Había logrado olvidarme tu voz, de tus chistes, de tu risa. Y todo volvió a empezar.
Y a pesar de que ya entendí, a pesar de que los hechos demuestran como son las cosas, que lo "nuestro" va a seguir siendo nada, te sigo pensado, recordando, pero no esperando.
domingo, 21 de noviembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Estoy tratando de entender mi adicción al te de boldo. En menos de 40 minutos me tome dos al hilo, y seguiría tomando muchos mas.
El te de boldo y el te de tilo son los únicos que me gustan.
Cuando era chica, desayunaba te con leche a diario, con galletitas de leche y Chocolinas. Me encantaba agarrar de 10 galletitas (a veces más) y mojarlas en la súper taza que me preparaba mi mamá. Ir al colegio sin desayunar era un pecado. Por suerte de chica fui muy privilegiada con mi cuerpo, muy menudita, asique los atracones que me daba en los desayunos con tanta harina no se notaban en mis flotadores.
¡¡Como me gustaba ir al almacén del barrio y comprar las galletitas!!
Me acuerdo que estaban dentro de cajas de latas, tenían un circulo como el las ventanitas de los barcos a través de los cuales se veía el contenido de las mismas. Yo iba al almacén con la bolsa de hacer los mandados y por supuesto la listita de lo que debía comprar. Mamá siempre me anotaba todo, sobre todo las cantidades que debía comprar. Siempre fui muy despistada, de hecho lo sigo siendo.
Me acuerdo que estaban dentro de cajas de latas, tenían un circulo como el las ventanitas de los barcos a través de los cuales se veía el contenido de las mismas. Yo iba al almacén con la bolsa de hacer los mandados y por supuesto la listita de lo que debía comprar. Mamá siempre me anotaba todo, sobre todo las cantidades que debía comprar. Siempre fui muy despistada, de hecho lo sigo siendo.
Que maravilloso que era todo antes. Que ganas de volver el tiempo atrás. Claro, que el almacén con la competencia del supermercado chino que se instalo justo a la vuelta tuvo que cerrar sus puertas, y cambiar la puerta vidreada por una puerta de madera. El almacén de Don VíTor como le decían las vecinas, sus fieles clientas (nunca entendí porque les costaba tanto pronunciar la C, VíCtor señoras!!!) hoy no es mas que un Garage. Cuanta melancolia, mejor volvamos al te. Hoy en día odio el te con leche, odio el te verde, el solo verlo me da nauseas. Mejor me preparo un ultimo tecito de boldo y me voy a dormir.
martes, 16 de noviembre de 2010
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